
En los días fríos y nublados, pocas cosas son tan reconfortantes como una taza de chocolate caliente. Este clásico de invierno no solo es un placer para el paladar, sino que también ofrece una serie de beneficios emocionales y sensoriales que lo hacen una excelente elección para cualquier ocasión. Aquí te contamos por qué deberías considerar preparar un delicioso chocolate caliente y disfrutarlo en su máxima expresión.
| Ingredientes |
Procedimiento |
- 2½ tazas de leche entera
- ¼ taza de azúcar granulada
- 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
- 6 onzas de chocolate amargo (o semidulce, con leche, según tu preferencia), picado
- 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
- Crema batida, para servir (opcional)
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- En una cacerola mediana, combina la leche, el azúcar y el cacao en polvo.
- Calienta a fuego medio, batiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla esté caliente y comience a burbujear ligeramente, sin dejar que hierva.
- Agrega el chocolate picado y el extracto de vainilla.
- Mezcla continuamente hasta que el chocolate se derrita por completo y la bebida quede suave y homogénea.
- Sirve el chocolate caliente en 4 tazas pequeñas.
- Si lo deseas, decora con crema batida y disfruta.
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