
Primero que todo, la combinación de maíz dulce con queso derretido es un balance riquísimo, una mezcla que encanta por su contraste de texturas y sabores. Al freírlas hasta dorar, quedan crujientes por fuera y suaves por dentro, justo como nos gusta. Y con cada bocado, se siente ese toque jugoso del maíz y el corazón cremoso de queso que te hace querer repetir.
| Ingredientes |
Procedimiento |
- 1 lata (14 oz) de maíz en grano
- ¼ taza de harina de trigo
- ¼ taza de fécula de maíz
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de azúcar
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada de agua fría
- 5–6 cubos de queso
- Aceite neutro para freír
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- Calienta el aceite en una olla mediana a 350°F.
- Escurre bien el maíz y colócalo en un bowl mediano.
- Añade la harina, la fécula de maíz y la sal. Mezcla con las manos hasta que cada grano quede cubierto.
- En otro recipiente pequeño, bate la yema de huevo con el agua fría y viértela sobre la mezcla de maíz. Mezcla hasta integrar.
- Toma aproximadamente 2 cucharadas de la mezcla, coloca un cubo de queso en el centro y cúbrelo con otras 2 cucharadas.
- Forma una bola con las manos.
- Con cuidado, introduce la bola en el aceite caliente y fríela durante unos 4 minutos o hasta que esté dorada y crujiente.
- Retira del aceite y deja escurrir brevemente.
- Sirve con mayonesa y un poco de chile en polvo. ¡Disfruta!
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